Cinco días después de que las autoridades ofrecieran la suma de 300 millones de pesos como recompensa para tratar de hallar a los responsables de los atentados terroristas, que se han registrado este año en Tuluá, esta estrategia arrojó anoche los primeros resultados.
En un operativo realizado hacia las 8:00 p.m. en un predio rural ubicado en la vereda Cienegueta, el Gaula de la Policía conjuntamente con los hombres de la Dijín que habían llegado de Bogotá con ese objetivo descubrieron el sitio en donde supuestamente se armaban los artefactos explosivos.
En la acción de los uniformados, cuatro personas, entre ellas una menor de edad, fueron capturadas.
Los detenidos fueron identificados como Jaime Jhonier Valencia; Henry Alexánder Muñoz, propietario del Almacén Motos La 30; y su esposa, Leydi Jhoana Angarita.
En el operativo fue incautada una camioneta Toyota burbuja, un revólver calibre 38 largo, cinco kilos de explosivos, pólvora negra, puntillas, grapas y metralla para la fabricación de los petardos.
Asimismo, 600 metros de cordón detonante, dos artefactos explosivos hechos en tubos de PVC listos para ser instalados y varios tarros con pólvora negra.
Según el secretario de Gobierno del Valle, Víctor Manuel Salcedo, la acción fue posible gracias a la interceptación que hicieron los investigadores de las llamadas amenazantes que los presuntos terroristas les hacían a sus víctimas.
“Se pudo establecer que estas personas eran el enlace de alias “Manuel Tereco” jefe de finanzas de las Farc”, indicó el funcionario.

